El Matrimonio en la Iglesia es un Sacramento. |
Cuando los documentos del magisterio de la iglesia afirman esto, quieren significar:
- Que la unión entre un hombre y una mujer es signo de la alianza de Dios con toda la humanidad y de Cristo con la iglesia.
- Que Dios se compromete con el SI de un hombre y una mujer que se aman y que deciden hacer alianza entre sí.
- Que la pareja esta llamada a vivir en la fidelidad para dar testimonio del amor siempre fiel de Dios por nosotros.
Sabemos que Jesús no ha inventado el matrimonio; pero por toda su existencia y el don de su vida, reveló el sentido profundo de toda alianza y del SI conyugal.
Ahora sabemos que decir SI es sumamente importante:
SI, yo me comprometo contigo;
SI, yo quiero que tu seas feliz;
SI, yo deseo seguir construyendo nuestra dicha contigo;
SI, yo quiero que nuestros hijos sean el fruto de nuestro amor;
SI, yo te amo y tu puedes contar conmigo.
Me siento animado y tranquilo al celebrar su matrimonio porque se que cuentan todos los días con el SI de Dios:
SI, “yo seré vuestro Dios y ustedes serán mi pueblo”.
SI, “ámense unos a otros como yo los he amado”.
SI, “no hay amor más grande que dar la vida por los amigos”.
SI, “lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.

Ahora he comprendido que casarse en la iglesia es decirle SI no sólo al cónyuge sino también a Dios:
- Apoyados en Jesús y siguiendo sus pasos, podemos tener la osadía de amarnos entregando toda la vida, nuestro compromiso, nuestra fidelidad. Sabemos que, siguiendo a Jesús, se nos abre un camino de humanidad y de fe para construirlo en la dicha y en las pruebas, en el resto de sus días.
- Porque Dios realizó una alianza con cada uno de nosotros desde nuestro bautismo y porque Cristo nos acompaña en el SI que compromete nuestra vida, somos conscientes en la fe que el matrimonio es un sacramento, es decir, un signo del amor de Dios que abre a nuestras vidas horizontes nuevos. Como parejas serán imagen del Dios fiel y presencia de Dios amor.
Porque son conscientes de todo lo anterior, quiero que la celebración de su matrimonio, de su boda, sea el momento culminante y el punto de partida. Que deje huella espiritual en ustedes. Que sea un momento alegre en la fe. Que todo ayude para que podamos entregarle al Señor nuestro amor y para que El lo transforme en signo suyo.
Su amigo,
PADRE RAFAEL L. BERNAL N.
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