Ceremonia Religiosa

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Tradiciones sobre La Ceremonia Católica

El antiquísimo ritual nupcial mediante el cual un hombre y una mujer se unen ante Dios para convertirse en esposos, continua siendo el acto más sublime y mágico que una pareja enamorada pueda experimentar durante toda la celebración de su boda. El simbolismo inigualable de la ceremonia religiosa y su dimensión y gran significado espiritual, han permitido que esta tradición conserve su vigencia a lo largo de los siglos.

Antiguamente, la elección de la iglesia resultaba poco complicado, ya que la novia debía necesariamente casarse en la parroquia de su barrio. Esto era debido a que el novio era quien buscaba a la novia y se la llevaba lejos de su hogar materno para juntos comenzar una nueva vida. Hoy en día, los novios pueden casarse en la iglesia de su elección, siempre y cuando exista una previa autorización por parte de la parroquia de la novia. Igualmente, es conveniente que la pareja converse con el sacerdote de la iglesia que hayan elegido para que éste a su vez, autorice la celebración en su recinto.

En Colombia la tradición exige que la pareja no se vea durante el día de su boda, hasta la celebración misma de la ceremonia religiosa. Esto es debido a la antigua superstición de que la mala suerte recae sobre la pareja si el novio ve a su novia vestida de blanco antes de casarse. De esta manera se imprime además un toque de emoción y ansiedad al momento de la entrada de la novia a la iglesia y al encuentro, finalmente, de los futuros esposos!.

El novio debe ser el primero en llegar a la iglesia, por lo menos con 30 minutos de antelación a la ceremonia. La novia debe llegar de último y sobre la hora, luego de que la mayoría de los invitados lo haya hecho. El novio entonces se sentirá nervioso e impaciente, y sus amigos más allegados no dejarán de gastarle pequeñas bromas.

Al comenzar la ceremonia, el novio deberá hacer su entrada del brazo de su madre, y situarse en espera de la novia a unos pasos del altar. En este momento, los invitados estarán ya ubicados en su sitios. La tradición indica que los padres, abuelos y padrinos de bautizo de ambos novios deberán situarse en los primeros bancos de la iglesia. Los familiares directos lo harán en los bancos inmediatos. Tras la familia, lo harán los amigos más íntimos de los novios y a continuación, los conocidos e invitados por compromiso.

Los invitados de la novia se ubicarán al lado izquierdo, y los del novio al lado derecho. Los invitados en común pueden hacerlo en el lado que prefieran. Los padrinos de boda se situarán también en los primeros bancos, cerca de la familia más directa. Sin embargo en algunas iglesias, los padrinos de boda ocupan unos bancos justo detrás de los novios.

La novia entrará tomada del brazo derecho de su padre al sonar las primeras notas de la marcha nupcial. El novio la estará esperando con emoción y con una expresión de alivio!. El padre hará entrega de su hija al novio y ambos padres -madre del novio, padre de la novia- intercambiaran deseos de éxito, felicidad y amor para con sus hijos ante tan importante momento.

Cuando los novios lleguen al altar, la novia se situará a la izquierda del novio y confiará su ramo a una de las pequeñas damas de honor.

El desarrollo del servicio religioso en Colombia es variable; dependerá mucho del sacerdote que oficie. Este dará inicio con un saludo a los novios y con una bienvenida general a todos los presentes, para continuar con la celebración y lecturas del Evangelio y el Antiguo Testamento previamente seleccionadas. A algunos novios les gusta que un familiar cercano o un amigo íntimo participe de la ceremonia religiosa con la lectura de algún pasaje bíblico. Estas intervenciones son muy bien recibidas por los presentes, ya que le imprimen un aire de frescura y espontaneidad a la ceremonia, logrando suavizar la solemnidad del acto. Posteriormente, el sacerdote pronunciará una pequeña homilía sobre el significado del matrimonio.

Comenzará entonces la celebración del rito matrimonial en sí a través del cual los novios expresarán su voluntad de convertirse en marido y mujer según la fe católica. El sacerdote les pedirá que expresen su consentimiento de ser fieles en la alegría y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, para amarse y respetarse todos los días de su vida. Luego del consentimiento, el sacerdote exclamará “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”. Bendecirá entonces los anillos, entregando uno de ellos primero al novio para que él lo coloque en el dedo de la mano izquierda de su novia; y a continuación hará lo mismo con la novia. Ambos novios deberán recibir las alianzas en señal de amor y fidelidad mutua.

Se procederá entonces con el ritual del intercambio de arras entre los nuevos esposos. Este ritual simboliza la voluntad de ambos de compartir los futuros bienes del matrimonio. La ceremonia continuará con una serie de oraciones como son las peticiones, el ofertorio y la consagración. Seguirá con la paz, la comunión, y la bendición para finalizar.

Ya los recién casados han expresado su voluntad de unirse ante Dios, ahora deben hacerlo constar por escrito para que su compromiso también tenga validez legal en Colombia. Para ello deben firmar el acta matrimonial acompañados de un mínimo de dos testigos quienes certificarán la veracidad del acto.

Culminado el acto los novios seguidos de familiares e invitados harán su salida rodeados de una música muy alegre y de abrazos, besos y los mejores deseos de felicidad y bienestar para la nueva vida que comienzan juntos!.