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Menu para bodas: Matrimonios “A La Colombiana”

El contraste entre el matrimonio clásico y el moderno -entendiendo por clásico el matrimonio de hace 10 o 15 años- se puede resumir en tres palabras: Informalidad, diversión y participación.

Hace algunos años los protagonistas del matrimonio, la joven pareja a casarse, presentaban una ausencia de participación, por no decir nula, en la organización de su matrimonio. Esto era responsabilidad de la mamá y las tías quienes organizaban todo, el menu para bodas muy tradicional, el lugar, el cual generalmente era una casa o club, poca música, mucho protocolo durante la fiesta.

La lista de los invitados era un dolor de cabeza; olvidar invitar a alguien o participar y no invitar era motivo de retirar el saludo y peleas entre familias. Y en la recepción, entre acartonados trajes, brindis, discursos, whisky  y parientes bailando el vals con la novia, pasaba el tiempo de la fiesta.

Hoy lo que podríamos llamar el matrimonio “moderno” es todo lo contrario: Es una fiesta para  divertirse, comer bien y encontrarse con viejos amigos y parientes.

Los novios participan en la búsqueda del lugar, generalmente fincas, son críticos porque conocen, escogen su menu para bodas, buscan platos y sabores  nuevos, poco protocolo y elegante informalidad; ofrecen whisky para los mayores, y ricos, modernos cócteles y todo tipo de tragos largos o cortos para los jóvenes  amigos.

La búsqueda de nuevos menu para bodas, sabores y platos lo están encontrando en nuestras raíces: Comida típica gourmet Colombiana.  El Ajiaco, Puchero, frijoles como plato principal; los patacones con ahogado, empanaditas y morcillas como pasabocas. Es la forma de darle un toque de informalidad al matrimonio dejando a un lado los menu para bodas tradicionales.

Es el plato típico común y corriente pero muy bien servido en una linda vajilla, con una mesa  decorada temática al plato a servir, con el toque propio de cada banquetero, que hace resaltar aquellos sabores propios de la región originaria.

Los invitados extranjeros muy acostumbrados a la comida francesa y mediterránea encuentran nuevos sabores, texturas y colores que no les dejaran olvidar fácilmente el sabor tropical de nuestra comida.

Pocos brindis y discursos, ya no casi el vals con todos los primos, tíos y parientes. Se reciben a los invitados con unos buenos cócteles de tragos nacionales, como un Canelazo acompañado de chicharrones, patacones, empanaditas criollas con ají como pasabocas, antes de seguir a la deliciosa típica comida Colombiana gourmet.  Y justo antes de terminar el ponque – no siempre el tradicional ponque de matrimonio- la rumba: Música, baile y el carnaval de Barranquilla que no puede faltar.

Hay mas  parientes participados que invitados y eso si …se tiene mucho cuidado de no olvidar ningún amigo de reciente o pasada parranda.

Es por eso que la diferencia entre el “ tradicional “ matrimonio de antaño y el informal “ moderno” de hoy lo podemos definir en tres palabras en su orden: Diversión, informalidad y participación.

Por: Fernando Montes de Bodega & Cocina

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